El nuevo Paradise Bird Parrot Watch de Tiffany & Co. parte de una obsesión concreta: el Caribe que Jean Schlumberger convirtió en refugio creativo. El diseñador francés llegó a la casa en 1956. Durante décadas, además, observó aves tropicales y follajes en Guadalupe, la isla que hizo suya como laboratorio visual. De esa mirada salieron algunos de los motivos más longevos del archivo de la marca. Entre ellos, el broche Oiseau de Paradis —ave del paraíso, en español— de 1962. También Bird on a Rock de 1965, hoy convertido en símbolo de la casa. Por otro lado, una de las historias más repetidas sobre su origen habla de una cacatúa amarilla. Schlumberger la habría visto en la isla. Aunque probablemente nunca sabremos qué ave disparó la idea, el gesto sí quedó claro. Es decir, traducir la naturaleza caribeña al lenguaje escultórico de la alta joyería.
El Paradise Bird Parrot Watch traduce ese jardín a 36 mm
El Paradise Bird Parrot Watch mide 36 mm. También tiene caja y hebilla en oro blanco de 18 quilates. Sobre la carátula esmaltada se posa un ave en oro amarillo de 18 quilates. Viene engastada con 69 diamantes blancos, una turquesa, un ónix y un zafiro rosa. Además, integra detalles pintados a mano en la cresta y las plumas.
La caja concentra 425 diamantes redondos de corte completo con engaste nieve. Es decir, una técnica que cubre la superficie con piedras de distintos tamaños, sin espacios visibles. La hebilla en forma de T lleva otros 43 diamantes. Por eso, el reloj suma 537 diamantes que superan los 3.5 quilates. El fondo de caja esconde una lupa y un grabado de rayos de sol con diamantes. También integra un botón central para ajustar la hora. Según Villa88, el ave toma 32 horas de trabajo y la caja otras 55. En total, son 167 horas manuales por pieza. Por debajo corre un movimiento de cuarzo suizo de alta precisión. La correa es de piel de cocodrilo azul marino. Sin embargo, lo más llamativo no es la cuenta de piedras. Es la escena: un ave tropical sobre follaje azul-verde, como si el jardín cupiera en la muñeca.
Nathalie Verdeille, Andy Warhol y un vuelo que no se detiene
El reloj se presenta dentro de Blue Book 2026: Hidden Garden. Es la cuarta colección que firma Nathalie Verdeille como directora artística de Tiffany. Verdeille contó que, al pensar en el movimiento de estas piezas, recordó una tarjeta navideña. Se trata de una de las que Andy Warhol ilustró para Tiffany entre 1957 y 1962. Además, la hizo con aves alrededor de una estrella. Warhol dibujó esa serie en su estilo de línea manchada —blotted line, en inglés—. Así, este Paradise Bird Parrot Watch no copia un ave. Reactiva una memoria visual que lleva décadas entre joyería e ilustración. La edición se limita a 10 piezas. Sigue la lógica de otras relecturas del archivo, como el Rope. También dialoga con la relojería creativa que convierte el tiempo en narración. Sesenta años después de Guadalupe, el ave sigue posándose en lugares nuevos. No es nostalgia: es archivo convertido en movimiento.