El reloj con el que Tiffany quiso medirlo todo

El reloj que Tiffany presentó en Chicago en 1893 mide la hora, los astros y los calendarios, y vuelve en 2026, cuando su contador de la Independencia de Estados Unidos marca 250.

En 1893, Tiffany creó este reloj astronómico para reunir distintas formas de medir el tiempo, no solo para dar la hora. La casa lo presentó en la Exposición Mundial Colombina de Chicago, entre vitrinas de joyería y plata. Allí, el mueble de casi dos metros y medio mostraba el tiempo civil, los movimientos del cielo y los calendarios.

Las exhibiciones de Tiffany & Co. y Gorham dentro del Edificio de Manufacturas y Artes Liberales, durante la Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893.

La feria convirtió los avances industriales, científicos y artísticos en espectáculo público y recibió a más de veintisiete millones de visitantes. Dentro de ese escenario, Tiffany obtuvo 56 reconocimientos, según la propia casa, y el reloj mostró una capacidad técnica desarrollada durante años.

Interior del pabellón de Tiffany en la Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893. El reloj aparece al fondo, integrado entre vitrinas de joyería, plata y objetos decorativos.

El reloj astronómico de Tiffany y sus trece carátulas

En la parte frontal, trece carátulas de plata pintada aparecen rodeadas por biseles dorados y un marco de concha de abulón californiano. Su nácar crea el fondo iridiscente de la composición, mientras la caja de amaranto suma marquetería, placas de latón y ruedas de calendario de madera. Además, un carillón Westminster hace sonar las horas y los cuartos.

Primer plano de la caja de abulón y amaranto, junto al bisel de latón de la carátula.

El reloj sigue primero el tiempo de la vida diaria, con la hora local, la de Greenwich y la de Washington. También muestra la hora simultánea en treinta y una ciudades y un calendario perpetuo, que ajusta los meses de distinta duración y los años bisiestos. La pieza registra además las posiciones del Sol y la Luna, el amanecer, el atardecer, las fases lunares, las mareas y la ecuación del tiempo.

Más abajo, tres esferas muestran la hora local, la hora de Greenwich y la hora de Washington D.C.

También hay una parte poco común: varios indicadores basados en los ciclos del Sol y la Luna se combinan para determinar la fecha de Pascua. Así, la pieza reúne el tiempo cotidiano, el astronómico y el religioso, además de contar los años transcurridos desde la Independencia de Estados Unidos.

La carátula superior muestra las posiciones del Sol y la Luna, mientras la línea del horizonte indica los cambios de marea. Debajo, tres carátulas reúnen la ecuación del tiempo y los ciclos usados para calcular la fecha de Pascua.

El reloj vuelve a los Archivos Tiffany

El contador dedicado a la Independencia de Estados Unidos devuelve la pieza al presente en 2026, pero su regreso va más allá de la efeméride. Tiffany adquirió el reloj en 2025 y lo restauró durante siete meses en sus talleres de Ginebra; ahora vuelve a los Archivos Tiffany, 133 años después de su presentación en Chicago.

Cuando Tiffany presentó el reloj en esa feria, ya sumaba reconocimientos en París en 1878 y 1889, y Chicago confirmó una trayectoria construida durante años. Hoy, la pieza sobrevive como testimonio de un capítulo cerrado: el momento en que la casa buscaba hacerse visible frente a las grandes firmas europeas y demostrar, en sus mismos escenarios, que también podía competir con ellas.

A la izquierda, el reloj Louis XV exhibido por Tiffany en Chicago en 1893; a la derecha, la pieza en la actualidad. La comparación muestra un cambio visible en el panel inferior del mueble, que hoy presenta una superficie más lisa.
Previous Article

Divas’ Dream arma el color como un mosaico

Related Posts
Leer más

Un talismán de tiempo

Sixteen Stone de Tiffany & Co. lleva el lenguaje joyero de Jean Schlumberger a la muñeca con rubíes, diamantes y un guiño al poder del amor.
Leer más

En el corazón del Big Bang

Visitar una manufactura permite ampliarla dimensión humana de un reloj, así que fuimos a Nyon para hacer una inmersión al mundo de Hublot.