Divas’ Dream arma el color como un mosaico

Siete nuevas joyas llevan el abanico de Bvlgari Divas’ Dream 2026 del nácar de doble cara a la alta joyería con piedras de color y diamantes.

Bvlgari encontró en las Termas de Caracalla —un complejo de baños públicos del siglo III— la geometría que dio forma al abanico de Divas’ Dream, un vínculo que se volvió tangible entre 2015 y 2016, cuando la marca apoyó la restauración del piso multicolor de la palestra occidental y ayudó a recuperar teselas que llevaban más de 40 años fuera de la vista pública. Esa historia continúa en Bvlgari Divas’ Dream 2026 con siete joyas de nácar, piedras de color y diamantes, donde la selección individual, el corte preciso y el montaje manual organizan el color dentro de cada pieza.

Mosaico de la palestra occidental de las Termas de Caracalla, cuyo patrón en forma de abanico dio origen a la geometría de Divas’ Dream; a la derecha, un acercamiento al diseño.

Las piezas que amplían el abanico de Divas’ Dream

Las siete novedades comparten el abanico característico de Divas’ Dream, aunque sus materiales y formas de uso marcan tres direcciones distintas dentro del lanzamiento. Las primeras cuatro forman una familia en oro rosa y nácar de doble cara: anillo, pulsera, collar y sautoir (collar largo). El nácar aparece por ambos lados y los volúmenes redondeados reflejan la luz desde distintos ángulos, incluso al combinar o superponer las piezas.

La quinta pieza concentra color y versatilidad en un collar de turquesa, crisoprasa, tanzanita y diamantes pavé. Al girar la cadena, la misma joya puede llevarse en tres largos —medio, largo o sautoir— y modificar su caída sobre el cuerpo.

El lanzamiento se completa con un collar y unos pendientes de alta joyería, hechos con rubelita, malaquita, turquesa, amatista y diamantes pavé. También incorporan gemas talladas en cabujón y cadenas de oro con textura, dos recursos habituales en Bvlgari.

El corte y los contrastes de Bvlgari Divas’ Dream 2026

En las piezas de color, el trabajo comienza con piedras seleccionadas una por una y cortadas con precisión antes de montarse en el abanico. El recorrido parte del material en bruto, sigue con los fragmentos ya recortados y termina con el montaje de la composición. Dentro de ella, las piedras opacas conviven con gemas luminosas, cabujones redondeados y diamantes pavé, mientras las cadenas de oro suman otra textura al conjunto. Aunque algunas gemas ocupan el centro, el diseño reparte buena parte del color entre fragmentos que funcionan juntos dentro del abanico de cada pieza.

En el nácar, Bvlgari Divas’ Dream 2026 concentra el trabajo en elementos de doble cara y volúmenes redondeados que reflejan la luz desde distintos ángulos. El abanico resulta así un componente más uniforme frente al contraste de piedras, gemas y diamantes que, además, recorre la joyería fina y la alta joyería sin abandonar su relación histórica con el mosaico romano.

Previous Article

Villeret cambia de proporción y de color

Next Article

El reloj con el que Tiffany quiso medirlo todo

Related Posts
Leer más

Un encaje hecho de diamantes

Bvlgari amplía la colección Eclettica con una cápsula de alta joyería donde los diamantes se transforman en encaje de Alta Costura.
Leer más

La joyería como paisaje interior

Hermès presenta Into the Horsescape, colección de alta joyería que hace de su mundo ecuestre, piezas con movimiento, simbolismo y artesanía.
Leer más

Elegancia deportiva a nuestra medida

Vacheron Constantin suma dos nuevos Overseas Automático de 34.5 mm en oro rosa o acero con carátulas lacadas y correas intercambiables.