CASIO G-SHOCK 2026: LA SOSTENIBILIDAD NO SIEMPRE SE VE VERDE

Casio reúne nuevos G-SHOCK donde el origami, la conservación, el camuflaje urbano y la artesanía japonesa cuentan una misma idea: resistir el paso del tiempo.

La sostenibilidad suele imaginarse en tonos tierra, hojas secas y empaques de cartón reciclado. Pero en el Casio G-SHOCK 2026 la idea aparece de otra forma. Llega en una caja negra inspirada en el origami, con una grulla que se enciende en la pantalla. Son relojes pensados para resistir años, no temporadas.

Esa forma de entender la sostenibilidad marcó el encuentro CASIO Watch Trends, realizado el 28 de abril en la Ciudad de México. Ahí, la marca planteó un giro de fondo. La sostenibilidad ya no es un adorno verde, sino un cambio estructural en la relojería. La conversación giró en torno a materiales responsables, carga solar y, sobre todo, piezas diseñadas para durar. En TDR Woman ya comprobamos esa resistencia en el terreno.

Con esa premisa, el Casio G-SHOCK 2026 abre tres caminos. Uno es práctico: resina de base biológica —derivada de materias primas renovables—, baterías de larga duración y carga solar contra la obsolescencia. Otro viene de la propia historia de G-SHOCK, que llegó al mundo en 1983 después del empeño de Kikuo Ibe por crear un reloj que no se rompiera. El tercero es cultural: origami, grulla y ensamble japonés convierten la resistencia en herencia.

DE ORIGAMI, GALÁPAGOS Y CAMUFLAJE URBANO

El modelo que mejor resume el argumento es el DW-5600RGM-1 Origami. Su caja negra de resina de base biológica reinterpreta el arte japonés del papel plegado. Las líneas punteadas del bisel y la correa imitan los dobleces de montaña y valle. La textura evoca el washi —el papel artesanal japonés—. En el fondo de caja y en la pantalla aparece una grulla. Es el orizuru, que en Japón simboliza longevidad y esperanza. El modelo también está hecho en Japón. Ofrece resistencia al agua de 200 metros y una batería de casi cinco años. La poesía, aquí, también es ingeniería.

En otro extremo, DWN-5600-4 Nano lleva el mismo ADN a escala mínima. Casio encogió el icónico DW-5600 a una décima parte de su tamaño. Lo convirtió en un anillo funcional de apenas seis gramos. Pesa poco, pero conserva la resistencia al agua de 200 metros. Así demuestra que durar no está peleado con divertirse.

El GA-2100CM-8A lleva la idea al terreno urbano. Su patrón de camuflaje gris metálico, con el emblema G integrado, abandona el uso militar. La caja combina carbono y resina de base biológica. Se asienta en la estructura Carbon Core Guard —una arquitectura de carbono que protege el módulo—. Marca la hora mundial en 31 zonas y mantiene el perfil delgado de la serie 2100.

El GA-B2100DF-4A lleva esa conversación hacia la conservación. Nace de la colaboración con la Charles Darwin Foundation. Lleva grabada la frase Apoyo la conservación de Galápagos. El modelo funciona con carga solar, se conecta por Bluetooth y llega en un empaque sin plástico. Aquí la sostenibilidad deja de ser metáfora, pues es una causa con nombre y coordenadas.

MR-G: 27 PIEZAS PULIDAS A MANO Y EL ARTE JAPONÉS DE ENSAMBLAR SIN CLAVOS

Si el origami abre la nota con papel, el MRG-B2100D-2A la cierra con metal. Es el modelo más alto de la gama y el que lleva más lejos la referencia japonesa. Su carátula reproduce el kigumi —la técnica japonesa que une piezas de madera sin un solo clavo—. Ese enrejado deja pasar la luz hacia el módulo solar. El color es un azul hanada-iro, tono índigo tradicional que cambia de matiz según la luz. Casio lo asocia con la imagen de una pagoda envuelta en la niebla del amanecer.

La pieza es una declaración de ingeniería japonesa. La caja es de titanio. El bisel está hecho de COBARION —una aleación ultradura con brillo parecido al del platino—. Su bisel octagonal reúne 27 piezas pulidas a mano hasta el espejo. También se sincroniza por radio y por Bluetooth, y funciona con carga solar. Todo insiste en la misma idea: un objeto pensado para acompañar décadas.

Como contrapunto, el GG-B100X-1A9 Mudmaster aterriza la resistencia en su forma más cruda. Pertenece a la línea Master of G y está pensado para el barro, el polvo y los golpes. Su caja de resina reforzada con carbono guarda brújula, altímetro, barómetro y termómetro. Así, encarna el extremo aventurero de la misma idea que recorre toda la colección.

En el Casio G-SHOCK 2026, la resistencia deja de ser solo una prueba técnica. También puede ser memoria, conservación y permanencia. Por eso, lo sostenible no siempre se viste de verde. A veces se mide en objetos capaces de seguir marcando la hora cuando las modas ya pasaron.

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