La cereza puede ocupar dos lugares al mismo tiempo: está en dulces, paletas, postres y bebidas de colores, pero también basta verla en una escena de cine —roja, brillante y llevada a los labios— para que deje de ser un simple adorno y se convierta en un gesto sensual y atrevido. La Vie Est Belle Very Cherry toma esa dualidad, capaz de moverse de lo inocente a lo provocador y de lo dulce al deseo, y la lleva hacia una composición más oscura y amaderada.
Esa dualidad también ha cambiado la manera de trabajar los aromas frutales en perfumería. Ya no se construyen únicamente desde la frescura y la dulzura, sino que incorporan notas cálidas y amaderadas para crear mayor contraste. Lancôme sigue esa dirección en La Vie Est Belle Very Cherry, donde la cereza negra conserva la faceta jugosa de la fruta, mientras la hoja de violeta y el oud —una nota amaderada y profunda— la llevan hacia un aroma más cálido.
La Vie Est Belle Very Cherry cambia la frambuesa por cereza negra
Para desarrollar La Vie Est Belle Very Cherry, Lancôme volvió a reunir a Antoine Maisondieu y Christophe Raynaud, los perfumistas detrás de L’Elixir. Esta vez conservaron la hoja de violeta y el cacao, pero cambiaron el licor de frambuesa por cereza negra. La nueva fruta mueve la composición hacia un perfil más cálido y amaderado.
La violeta aporta un matiz verde y ligeramente empolvado, mientras la cereza negra ocupa el centro acompañada por oud y vainilla, que dan mayor profundidad al fondo. Esta combinación marca la primera interpretación amaderada de cereza dentro de Lancôme y establece la diferencia con L’Elixir sin perder por completo la relación entre ambas.
El frasco también se tiñe de cereza
El frasco diseñado por Suzanne Dalton acompaña el nuevo aroma sin abandonar los rasgos de La Vie Est Belle. Conserva la silueta, la “sonrisa” grabada en el cristal y las pequeñas alas textiles alrededor del cuello, pero cambia los tonos luminosos por un degradado que va del rosa al rojo cereza y termina en borgoña.
En México, esa nueva paleta aparece en presentaciones de 10, 30, 50 y 100 mililitros. La versión pequeña permite llevarla fácilmente, mientras las demás conservan el frasco completo y sus detalles textiles.
La silueta sigue siendo reconocible, pero el color cambia por completo la manera de verla: la misma sonrisa grabada en el cristal ahora aparece en una versión más intensa y oscura.