Para 2014, Serena Williams ya había construido una carrera que la mantenía entre las grandes figuras del tenis. Ese año comenzó a competir con un Audemars Piguet en la muñeca y se convirtió en embajadora de la marca. Pero la relación con el reloj no se quedó en los eventos: Serena entraba a la cancha con él puesto, lo usaba durante los partidos y encontraba la manera de hacerlo parte de su forma de jugar y de vestir.
Dos años después, esa relación llevó a AP a hacer un cambio muy concreto. Serena sentía que la corona de su Royal Oak Offshore Quartz podía presionar su mano cuando flexionaba la muñeca durante el juego, así que la marca la trasladó al lado izquierdo de la caja. Era un Royal Oak Offshore de oro rosa con bisel de diamantes que Serena llevó durante Wimbledon 2016, donde consiguió su séptimo título individual. El reloj no estaba ahí solo para acompañar la celebración: había sido adaptado para que pudiera jugar con él.
Ese gusto por llevar el diseño hasta la cancha también se fue haciendo evidente en su forma de vestir. En una época en la que las tenistas todavía tenían pocas opciones para llevar su estilo personal al terreno deportivo, Serena empezó a jugar con siluetas, materiales, joyería, calzado y accesorios. Diseñar se convirtió en otra manera de decidir cómo quería presentarse y sentirse, tanto dentro como fuera de la cancha. Con los años, esa mirada se extendió a sus propias colecciones y a colaboraciones con distintas marcas. En 2023, al recibir el premio Fashion Icon del CFDA, lo resumió de una manera muy sencilla: “la cancha se había convertido en su pasarela”.
ROYAL OAK SERENA WILLIAMS: CERÁMICA BLANCA Y NÁCAR ROSA
El nuevo Royal Oak Serena Williams parte del cronógrafo automático de 38 mm que Audemars Piguet presentó a principios de 2026, pero incorpora nuevos materiales y una combinación de color distinta. La caja, los pulsadores, la corona y el brazalete son de cerámica blanca, mientras que la carátula utiliza nácar rosa. Es una edición limitada a 500 relojes y cuenta con la participación de Serena en el diseño.
El blanco se extiende por la caja y el brazalete integrado, con superficies satinadas y biseladas, mientras el rosa aparece en la carátula y en una segunda correa de caucho. Esta última lleva pernos de cerámica blanca y un cierre desplegable de titanio. La caja conserva los 38 mm del cronógrafo presentado en febrero, tiene un grosor de 11.1 mm y es hermética hasta 50 metros.
Serena también tuvo claro qué quería transmitir con esta combinación. La cerámica blanca, explica, expresa fuerza y resistencia, mientras que el nácar rosa aporta calidez y suavidad. Después de hablar de ambas elecciones, resume su intención en una frase: “Todos los detalles son intencionados.” —Serena Williams
EL CALIBRE 6401 ACTUALIZA EL CRONÓGRAFO DE 38 MM
Debajo de los cambios de materiales, el Royal Oak Serena Williams conserva el calibre 6401 que Audemars Piguet presentó a principios de 2026 para la nueva generación del cronógrafo de 38 mm. Es un movimiento cronógrafo automático integrado, en el que todas las funciones del cronógrafo están reunidas dentro del mismo mecanismo.
El 6401 también cambia la distribución de la carátula. El contador de minutos queda a las 9 horas y el de horas a las 3, mientras que la fecha aparece entre las 4 y las 5. Funciona a 4 Hz y ofrece 55 horas de reserva de marcha, frente a las 40 horas del calibre anterior.
Para activar y detener el cronógrafo, el movimiento utiliza un embrague vertical patentado, simplificado para reducir el número de componentes y conseguir una activación más suave. El fondo de zafiro deja ver el movimiento y su masa oscilante de oro rosa de 22 quilates, junto con los acabados de Alta Relojería. El calibre 6401 sustituye al 2385, utilizado durante casi tres décadas en los cronógrafos de 38 mm de Audemars Piguet. La marca también ha llevado la mecánica visible a colaboraciones más experimentales, como ocurrió con el Royal Oak Concept de Yoon y Verbal