Habitar dos hemisferios

¿Quién es Caroline Scheufele? Alma creativa, mujer de negocios… sobre esa dualidad, la líder creativa de Chopard habla en esta entrevista.

Cuando sus padres, en busca de expandir su negocio relojero, compraron Chopard, Caroline tenía solo dos años. Sus primeros pasos ocurrieron entre los movimientos y las piedras y metales preciosos que han marcado su destino y legado en la empresa familiar. Gemóloga y diseñadora, impulsó la creación de una línea de joyería dentro de la Maison al igual que sus programas de sustentabilidad y glamurosas alianzas como la que tienen desde hace casi 30 años con el Festival de Cine de Cannes.

Al conversar con ella en el booth de Chopard en Watches and Wonders, habla de su trayectoria con una alegría calmada. En la muñeca lleva el primer reloj Happy Sport que lanzó la marca y al cuello un colgante con un pequeño payasito bailarín de oro y diamantes que diseñó en 1985, pero no lo hace por nostalgia. Mirando siempre hacia el futuro, Caroline lleva sus primeras creaciones consigo porque ha hecho de su propia historia el más poderoso de los talismanes.

Ser una líder creativa

TDR Woman: Creciste dentro de Chopard. ¿Cómo influye eso en tu idea del liderazgo y los negocios siendo una persona tan creativa?
Caroline Scheufele: Se ha dado de modo natural. Claro, mi lado creativo siempre está al frente, pero como Chopard es una empresa familiar, el de los negocios y liderazgo debe salir a flote. Eso me ayuda; un lado apoya al otro. Creo que, para una persona creativa, conocer el otro lado del retail y de los negocios es una gran herramienta de diseño porque a veces los diseñadores viven en otro planeta y no terminan de encajar con los temas comerciales y de marketing. Habitar ambos funciona muy bien.

TDRW: ¿Cómo haces cuando estás en una junta de negocios, pero la inspiración llega?
CS: Tengo que apagar un lado de mi cerebro para poder concentrarme en los números. Y por eso si tuviera que elegir entre quedarme con un solo hemisferio del cerebro, me quedaría con el derecho, que es el creativo. Sin ninguna duda.

TDRW: Hemos visto tantas de tus creaciones y todas tus referencias parecen tan variadas, que tenemos curiosidad sobre cómo empieza todo…
CS: Ocurre de distintas maneras. En colecciones como The Garden of Kalahari o Insofu es obvio que fueron las gemas mismas las que me inspiraron. En esos casos, la estrella es la gema y todo lo que ocurre alrededor tiene que ver con encontrar la forma más glamurosa de cortarla. Retomando el ejemplo de Kalahari, yo tenía un objetivo también: obtener de ese diamante todas las formas clásicas de tallado. Hubo solo una que no conseguí y quizá lo haga con nuestro próximo hallazgo.

Joyas de la colección Caroline’s Garden, 2026.

También procuré optimizar el valor de la colección, así que ahí salió mi lado de mujer de negocios. Pero hay otras colecciones más boutique donde la idea no empieza con una gema, sino en un papel. El dibujo de una idea o un tema como la delicada belleza del encaje [puede verse en novedades como Precious Lace] o en Caroline’s Garden donde me inspiré en un jardín y en el color de las piedras. A veces solo hay una idea o un concepto y todo nace de una sola palabra o, en casos como la colección Red Carpet, la inspiración es precisamente la presencia en una alfombra roja. Y ahí no hay reglas.

Diseño radical para marcar tendencia

TDRW: Tampoco las hubo en Happy Sport. ¿Lo consideraste radical cuando lo creaste?
CS: Justo ahora estoy usando el primer Happy Sport que lanzamos. Es mi amuleto de la suerte. Hace un rato unos periodistas me lo pidieron para fotografiarlo y tuve que decirles que no porque, bueno, es mejor que fotografíen los nuevos, pero además porque no sé, no puedo desprenderme de él. Cuando lo diseñé, sabía que de algún modo estaba haciendo algo que rompía las reglas; las leyes de la relojería, quizá. No lo pensaba como una transgresión como tal, pero sí era osado poner diamantes en acero. Todos me decían “eso no se hace” y yo les preguntaba por qué, dónde estaba escrita esa ley o qué me impedía hacerlo. No me detuve y eso terminó por aportar algo importante a la relojería porque antes nadie engastaba diamantes en acero y ahora los ponemos hasta en titanio. Eso es lo más bello de crear algo.

TDRW: Solo en una vuelta rápida a Watches and Wonders vemos cómo eso se normalizó. ¿Qué se siente marcar tendencia?
CS: Siento que siempre tengo que retarme a mí misma. Muchas veces me preguntan “¿qué sigue?” y yo pienso “¿y si mejor hablamos de lo que hay aquí, ahora?”.


Happy Sport Happy Hearts de Chopard, 2026.

TDRW: Ahora no solo hay acero jugando con los diamantes. También hay mezclilla, ¿cómo se te ocurrió llevarla a este reloj?
CS: Ya lo habíamos hecho antes en una pulsera. Yo creo que tenemos esa pieza en nuestro museo, fue hace mucho. Pero ahora va muy bien con la madreperla y los códigos del Happy Sport.

Valioso no es sinónimo de solemne

TDRW: La joyería de Chopard siempre tiene formas inesperadas. Recuerdo un perrito de oro y diamantes; me pareció divertido que pudieras hacer algo así. ¿Cómo mantienes ese espíritu en un mundo que suele tomarse demasiado en serio a sí mismo?
CS: [Byron] fue un perrito hermoso. Muy, muy bello. Merecía ser hecho así. Yo creo que los diamantes y los metales preciosos son muy valiosos, pero no por eso deben ser aburridos. No siempre hay que hacer un engaste de diamantes en platino tan clásico que no reconozcas en él a quien lo diseñó. Vaya, lo hacemos. Tenemos piezas clásicas en nuestra colección, pero me gusta hacer otras cosas alrededor de eso.

Byron asistió por años a la alfombra roja del Festival de Cannes, donde era considerado una celebridad.

TDRW: Como la colección de Red Carpet para el Festival de Cine de Cannes.
CS: Este año serán 29 de que comenzó nuestra presencia en Cannes. Eso significa que en 2027 habrá un gran aniversario. Pero lo increíble es que ningún año ha sido igual a otro. Me refiero, claro, al festival en sí mismo. Ir me saca de la caja y solo pensar en la Côte d’Azur… no sé, para mí es muy motivador porque siempre encuentro inspiración.

Amor por el cine

TDRW: ¿En todos estos años en Cannes, hay alguna película que te haya marcado para siempre?
CS: La stanza del figlio de Nanni Moretti, que es con la que ganó la Palma de Oro. Me gusta que en Cannes no vas a ver blockbusters. Amo el cine. Y bueno, una película que no estuvo en Cannes, pero que siempre puedo volver a ver es Pretty Woman. Siempre que tomo un vuelo largo y ya vi todo lo que había, pienso “bueno, vamos a verla otra vez”. Me gusta todo en ella y conozco a los actores en persona, así que es lindo verlos en pantalla.

TDRW: Claro, Julia Roberts ha sido imagen de Happy Diamonds…
CS: Sí, y aunque no está en la campaña ahora, es una gran amiga de Chopard y usa nuestros diseños con frecuencia. Me la encontré hace no mucho en Los Ángeles. La vi desde el coche. Iba caminando con su esposo y cuando me vio levantó el brazo y me dijo “Hey, Caroline, ¿cómo estás? ¡Mira, siempre uso mis Ice Cube!” mientras se señalaba la muñeca.

De valores y el crush que inició todo

TDRW: La sustentabilidad y la ética son pilares de Chopard, pero ¿qué significan para ti más allá de las certificaciones?
CS: La respuesta es sencilla. Nos importan estos temas porque nos importa el planeta. Debemos ser más respetuosos porque no es el planeta el que nos necesita a nosotros, sino nosotros a él y lo hemos tratado mal. Pienso que en el mundo del lujo debemos siempre buscar la transparencia y la sustentabilidad. Obtenemos hermosas materias primas del planeta: oro, gemas, plata… y la forma en que las extraemos debe ser la adecuada. Igualmente debemos cuidar a la gente que trabaja en esto. Es una cadena. Y tenemos que asegurarnos de que los mineros reciban un salario justo y que puedan enviar a sus hijos a la escuela. En Chopard no vemos esto como una cosa más en la lista de pendientes, sino como algo que debe ocurrir ya. Cada vez hay más controles para la forma en la que se practica la minería; gracias a Dios, porque realmente daña a la naturaleza.

TDRW: Como bien dices, parte de los frutos de este planeta son las piedras preciosas, con las que tienes una gran conexión, ¿cómo empezó este crush?
CS: Me enamoré de las gemas desde pequeña, cuando abría el alhajero de mi mamá. De hecho, por un tiempo no hicimos joyería en Chopard y todo empezó con este hombrecito; un payasito [señala su colgante]. Pero, regresando a lo anterior, mi papá le regaló algunas joyas a mi mamá y me encantaba verlas. Cuando ella salía a trabajar y yo me quedaba en casa, me las probaba. Era feliz. La fascinación por la joyería y las gemas está conmigo desde entonces.

Una mujer en una industria que era de hombres

TDRW: Profesionalizaste ese amor, pero pese a lo bonito que eso suena, seguramente has tenido grandes retos. ¿Cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado?
CS: No fue fácil comenzar. Este era un mundo de hombres. La industria relojera siempre fue muy masculina y cuando yo me integré a la compañía, mi hermano ya estaba ahí. Así que tuve que hacerme un lugar. No quería que me vieran llegar y dijeran “oh, no, ahí viene la hija de… ¿Ahora qué va a hacer?”. Así que tuve que trabajar el doble: hacer el trabajo de la empresa y, al mismo tiempo, el que implicó probarle a la gente que no solo era la hija de esta familia, sino que era alguien que realmente quería hacer cosas. Quizá por eso siempre he sido rebelde y, tal vez por eso, me gusta hacer cosas que la gente dice que no debería estar haciendo.

Tener que ponerme a prueba con frecuencia me llevó a un camino en el que la constante es decirme a mí misma “puedo hacerlo y lo haré”, como pasó cuando dije “voy a ir a Cannes, voy a diseñar esa Palma y voy a hacer una colección como si se tratara de Haute Couture”. Un día mi mamá me preguntó hasta cuándo iba a parar y le respondí que no lo iba hacer. Y mírame, aquí estoy todavía. Hasta parece que soy parte de la decoración y del inventario. Cuando me propuse hacer joyería me decían que no era necesario, que la nuestra era una marca de relojes. Cuando empezamos a vender nuestros productos en tiendas sugerí tener nuestras propias boutiques porque los retailers escogían las piezas que les funcionaban, pero no necesariamente las que comunicaban quiénes éramos. Ahora las tenemos. Así que, bueno, parte de mi trabajo ha sido derrumbar muros. Hoy, ya hay muchas más mujeres en esta industria…

Lo sólido no cambia, evoluciona

TDRW: Pensando en eso, ¿qué quitarías y qué conservarías de la visión actual de Chopard para las generaciones del futuro?
CS: Debemos conservar la calidad con la que producimos y definitivamente la sustentabilidad y la pasión deben quedarse. No cambiaría estos principios porque cuando tienes cimientos fuertes lo único que no debes dejar de hacer es evolucionar.

Me-me me pongo mis jeans

Caroline Scheufele nos compartió su moodboard de inspiraciones para crear el Happy Sport Happy Hearts de Chopard. ¡Es hora de ponerse jeans!

Conoce más de este reloj: https://tdrwoman.com/chopard-lleva-la-mezclilla-a-la-alta-relojeria/

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