Peggy Guggenheim vuelve a Londres

La Royal Academy reconstruye los 18 meses de Guggenheim Jeune, la galería londinense donde Peggy Guggenheim comenzó a formar su colección.

En 1938, Peggy Guggenheim llevaba apenas unos meses al frente de Guggenheim Jeune, la pequeña galería que había abierto en Cork Street, cuando varias esculturas destinadas a una de sus exposiciones quedaron detenidas en la aduana británica. El director de la Tate se negó a certificarlas como arte, un requisito necesario para evitar los impuestos de importación. La discusión llegó a la prensa y al Parlamento; Peggy ganó el caso y la muestra terminó con una asistencia récord, aunque no vendió una sola obra.

Casi nueve décadas después, aquel episodio forma parte de la historia que recupera Peggy Guggenheim in London: The Making of a Collector. La exposición llegará a la Royal Academy of Arts el próximo noviembre y reunirá obras, fotografías y documentos relacionados con los 18 meses que Peggy pasó al frente de Guggenheim Jeune. Muchas de esas obras regresarán a Londres por primera vez desde que fueron presentadas allí entre 1938 y 1939.

Peggy tenía 39 años cuando abrió Guggenheim Jeune, en enero de 1938, y apenas empezaba a conocer de cerca el arte moderno. Junto a su gerente, Winifred “Wyn” Henderson, organizó 21 exposiciones en apenas año y medio, con abstracción, surrealismo y artistas poco conocidos por buena parte del público británico. Entre elegir artistas, montar exposiciones y empezar a comprar obra, ese trabajo diario fue afinando el criterio con el que después construiría su colección.

18 meses para formar una mirada

La exposición reconstruye ese periodo con cerca de 100 obras, además de fotografías, documentos y otros materiales relacionados con Guggenheim Jeune. Hay piezas que pasaron por sus exposiciones, otras vinculadas con esos mismos años y trabajos de artistas que Peggy terminaría coleccionando.

Una de sus primeras decisiones como coleccionista fue comprar Head and Shell, de Jean Arp, la primera obra que entró a su colección. Poco después presentó la primera exposición individual de Vasily Kandinsky en Reino Unido; solo se vendieron dos pinturas y Peggy compró ambas, incluida Dominant Curve.

Guggenheim Jeune también dio espacio a artistas que no siempre aparecen en primer plano cuando se cuenta esta etapa. La surrealista danesa Rita Kernn-Larsen tuvo allí su primera exposición individual en Reino Unido, mientras que Barbara Hepworth y Sophie Taeuber-Arp participaron en muestras colectivas. La exposición recupera esa amplitud con obras que van de estos nombres a figuras como Salvador Dalí y Piet Mondrian. Durante esos meses, la abstracción y el surrealismo convivieron en un programa mucho más amplio de lo que Peggy conocía al abrir la galería.

Peggy también fue formando vínculos personales con algunos de los artistas que pasaban por Guggenheim Jeune. En su casa de campo recibió, entre otros, a Jean Arp y Yves Tanguy. Fue ahí donde Tanguy creó para ella un anillo y unos aretes con pequeños paisajes surrealistas que ahora también forman parte de la exposición.

La exposición vuelve al lugar donde empezó la historia

Peggy Guggenheim in London: The Making of a Collector comenzó su recorrido en Venecia, donde puede verse en la Peggy Guggenheim Collection hasta el 19 de octubre. Después volverá a la ciudad donde empezó esta historia: del 21 de noviembre de 2026 al 14 de marzo de 2027 estará en la Royal Academy of Arts de Londres, antes de viajar al Guggenheim de Nueva York en abril.

La presentación en Londres cuenta con el apoyo de Bottega Veneta, la casa italiana nacida en Vicenza, dentro de la región del Véneto. La conexión con esta parte de Italia también atraviesa la vida de Peggy, quien años después hizo de Venecia su casa y llevó allí su colección. Bottega, por su parte, ha mantenido una relación reciente con el circuito artístico de la ciudad y ha apoyado exposiciones en Punta della Dogana, uno de los dos museos de arte contemporáneo de la Pinault Collection en Venecia.

El regreso a Londres recupera también el proyecto que Peggy empezó a imaginar al cerrar Guggenheim Jeune, en 1939: abrir un museo de arte moderno en esta ciudad. Junto con el historiador de arte Herbert Read, a quien pensaba nombrar director, comenzó a definir los artistas que formarían parte de él. La Segunda Guerra Mundial frenó el museo, pero no esa búsqueda: la lista que prepararon terminó sirviendo como base para ampliar su propia colección. Muchas de las obras relacionadas con aquellos años vuelven ahora a Londres por primera vez desde que fueron presentadas allí.

Gisèle Freund, Herbert Read y Peggy Guggenheim 
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