Es muy probable que hayas visto Balloon Dog, aunque tal vez no conozcas su historia. Jeff Koons comenzó a desarrollar esta obra en 1994 como parte de Celebration, una serie dedicada a los objetos y rituales de cumpleaños, fiestas y otros momentos compartidos. La imagen era familiar: una figura en forma de perro hecha con globos. El artista la llevó a más de tres metros de altura y sustituyó el material ligero y temporal por acero inoxidable pulido a espejo. Las distintas versiones monumentales se realizaron hasta 2000.
La apariencia sencilla de Balloon Dog depende, en realidad, de un trabajo muy preciso sobre materiales, dimensiones y acabados. Sus curvas y uniones reproducen en acero la tensión de una figura inflada. Ese modo de transformar un objeto conocido fue el punto de encuentro con Hublot, que cinco días antes de presentar el reloj había anunciado a Jeff Koons como su nuevo embajador y colaborador creativo.
En ese primer anuncio no se reveló qué estaban desarrollando. Ahora sabemos que la colaboración comienza con Classic Fusion Balloon Dog, una colección formada por tres relojes en rojo, azul y plateado. Los tres parten del Classic Fusion, pero sus formas cambian para llevar el volumen y los acabados de la obra a la caja, la carátula, los tornillos, la corona y la correa.
BALLOON DOG NO SE QUEDÓ EN LA CARÁTULA
La idea no era colocar una reproducción de Balloon Dog en la carátula. Koons y Hublot tomaron el Classic Fusion completo como punto de partida. El desarrollo tomó cerca de dos años, durante los cuales probaron distintas dimensiones, materiales y acabados. Koons contó que participó durante todo el proceso, mientras ambos equipos utilizaron modelos tridimensionales e inteligencia artificial para visualizar alternativas antes de fabricar los componentes.
Ese trabajo se nota primero en la silueta: la caja, el bisel y el cristal de zafiro adoptan curvas más suaves. Al mirar de cerca, la referencia se vuelve más juguetona. La corona recuerda el extremo por el que se infla un globo, una pequeña pieza de caucho asoma de la caja como cola y un Balloon Dog en miniatura acompaña el movimiento del segundero. La correa acolchada termina de llevar ese volumen alrededor de la muñeca.
TRES RELOJES EN ROJO, AZUL Y PLATEADO
La colección interpreta Balloon Dog en tres colores y cada uno consigue un efecto distinto. El rojo y el azul están realizados en aluminio anodizado pulido, que permite conservar los tonos intensos asociados con la obra de Koons. El plateado cambia al acero inoxidable pulido a espejo y se acerca más al acabado reflectante de sus esculturas monumentales. Los tres relojes miden 42 mm de diámetro y 11 mm de grosor. Son herméticos hasta 50 metros y se producirán 200 unidades de cada color.
Cada modelo funciona con el calibre automático HUB1710, que se carga con el movimiento de la muñeca y ofrece una reserva de marcha de 50 horas. La masa oscilante —la pieza que permite esa carga— tiene un perfil redondeado y queda a la vista a través del fondo de la caja.
La versión plateada deja ver con mayor claridad otra idea presente en Balloon Dog. En las esculturas, la superficie pulida refleja a quien se acerca y lo incorpora visualmente a la obra. En el reloj, ese reflejo ya no permanece fijo en una sala: se mueve con la muñeca y cambia con la luz, la persona y el lugar.