Durante siglos, el morado fue el color más caro del mundo. No se fabricaba en un laboratorio ni se mezclaba en una paleta. En realidad, se extraía de un caracol marino del Mediterráneo llamado murex, y hacían falta miles de ejemplares para teñir una sola prenda. El resultado era un tono intenso que no se decoloraba con el tiempo, porque su pigmento se volvía más vivo con el uso. Por eso los fenicios de la antigua ciudad de Tiro, en lo que hoy es Líbano, lo convirtieron en su producto estrella. Ahora, con el Big Bang Joyful, Hublot retoma esa fuerza de un color venerado.
Así, la versión Steel Purple del Big Bang Joyful coloca 36 amatistas en el bisel de un modelo de 33 milímetros. Combina acero pulido con caucho texturizado. Ya no hacen falta coronas ni togas para vestir de púrpura. Tampoco leyes que lo prohíban. Sin embargo, la intención es parecida: distinguirse con algo que tiene historia material, no solo estética.
36 amatistas y dos correas con un solo clic
La caja es de acero inoxidable con acabado satinado y pulido. Mide 33 mm de diámetro y 10.55 mm de grosor. Es decir, es un reloj compacto pero con presencia, pensado para muñecas que no buscan pasar desapercibidas. El cristal de zafiro lleva tratamiento antirreflejos. Este cristal sintético es extremadamente resistente a los rayones. Por su parte, el fondo de caja también es de zafiro, lo que permite ver el movimiento desde atrás.
El bisel lleva seis tornillos de titanio en forma de H, la firma visual que distingue a cualquier Big Bang. Entre ellos, las 36 amatistas engastadas a mano. En otras palabras, el engaste de un bisel redondo exige que cada piedra tenga el mismo tamaño, color y calidad. Cualquier diferencia se nota de inmediato en la secuencia circular.
En su interior trabaja el calibre HUB1120, un movimiento automático con rotor de tungsteno. Este metal, muy denso, permite una carga eficiente del mecanismo. La reserva de marcha es de aproximadamente 40 horas. Aunque modesta para estándares de alta relojería, resulta práctica para el uso diario. La carátula es blanca, de lectura directa, con tres agujas y ventanilla de fecha. También incluye el sistema patentado One Click, que permite cambiar la correa sin herramientas. Viene con dos: una en caucho blanco y morado, mientras que la segunda es completamente blanca.
Cinco colores para afianzar la personalidad
El Hublot Big Bang Joyful se declina en cinco versiones. Cada una lleva su propia piedra de color: morado (amatista), azul cielo (topacio), verde manzana (tsavorita), rosa (zafiro rosa) y naranja (zafiro naranja).
Lo interesante es la propuesta de fondo. Durante décadas, la industria asoció los relojes femeninos con diamantes blancos y oro rosa. Esta colección, en cambio, apuesta por gemas de color y caucho texturizado. Por lo tanto, es un planteamiento más cercano a la moda urbana que al joyero clásico. Cada versión tiene un precio de 15,500 dólares. Está disponible en boutiques Hublot seleccionadas y en la tienda en línea de la marca. Además, cuenta con garantía extendida de hasta 10 años a través del programa Hublotista.