En 1890, Vincent van Gogh pintó Jarrón con lirios sobre fondo amarillo y colocó flores moradas contra ese fondo para aumentar su intensidad. Más de un siglo después, el H. Moser & Cie. Pioneer Centre Seconds Sun Berry reúne esa misma combinación de violeta y amarillo. Su carátula presenta un morado profundo, mientras el realce, las agujas y la correa aparecen en amarillo eléctrico. Son colores complementarios, opuestos en el círculo cromático, y por eso aumentan mutuamente su intensidad cuando se colocan juntos.
El Pioneer Sun Berry concentra la luz en la carátula
El efecto de la carátula no depende solo de la combinación cromática. Su acabado fumé crea un degradado que se oscurece hacia los bordes y conserva mayor luminosidad en el centro. A esto se suma un patrón de rayos de sol que hace cambiar el morado con cada movimiento de la muñeca.
Van Gogh sumaba contraste para aumentar la intensidad. Moser toma otro camino: elimina índices y logotipo hasta dejar que el color ocupe toda la carátula. Es el formato Concept de la marca, utilizado también en otros modelos. Las agujas en forma de hoja y el realce interior incorporan Super-LumiNova amarilla, un material luminiscente que permite leer la hora en la oscuridad. Moser elimina información, pero no intensidad.
Un nuevo color en la familia Pioneer
El Sun Berry se suma a una familia de Pioneer Centre Seconds que ya incluye tonos como Cosmic Green, Spiced Aqua y Sunny-Side Up. La novedad no es que Moser haya descubierto el color, sino que continúa ampliando esta serie con nuevas combinaciones.
La caja de acero mide 40 mm de diámetro y ofrece una hermeticidad de 120 metros. La corona enroscada y la correa de caucho amarillo refuerzan el carácter deportivo de la colección sin romper la continuidad del color.
En su interior trabaja el calibre automático HMC 201, el mecanismo que mueve el reloj. Funciona a 21,600 alternancias por hora, utiliza 27 rubíes y entrega al menos tres días de reserva de marcha. El sistema de remontaje bidireccional aprovecha el movimiento de la muñeca en ambas direcciones para cargar el reloj. También incorpora parada de segundero para ajustar la hora con mayor precisión.
El fondo transparente de cristal de zafiro permite ver los puentes parcialmente esqueletizados, la masa oscilante grabada y el acabado antracita con las dobles franjas características de Moser. Así, detrás de la combinación cromática hay un reloj construido para el uso diario.
Ese juego cromático también permite volver al punto de partida. En los lirios de Van Gogh, el pigmento rojo perdió intensidad con el paso del tiempo y las flores moradas comenzaron a verse azules. En el Pioneer Sun Berry, el cambio no proviene del desgaste, sino de la luz: el morado se oscurece, se aclara y cobra nueva intensidad sin perder su contraste con el amarillo.