A mediados de agosto, los últimos días de vacaciones todavía dan margen para una escapada antes de volver a la rutina. Mientras buena parte de los viajes de Ferragosto apunta hacia la costa, Alfa Romeo propone otra dirección. Son cuatro días por Toscana con Alfa Romeo, de Florencia a Siena, a bordo del Tonale. Durante el recorrido se suman kilómetros por carreteras con curvas entre colinas, viñedos y villas antiguas. La comodidad del Tonale ayuda a que esas horas al volante también formen parte del viaje.
La ruta comienza dejando atrás Florencia para entrar en Chianti. La primera parada es Greve in Chianti, rodeada de viñedos y ligada a uno de los vinos más conocidos de la región. Desde Greve, el camino hace una pausa en Lamole para comer en Ristoro di Lamole, una terraza con vistas sobre las colinas y los viñedos. Después llega Montefioralle, uno de los pueblos más antiguos de Chianti. Aún conserva sus murallas medievales y sus calles de piedra, perfectas para recorrer a pie.
El día termina en Radda in Chianti, uno de los principales centros de producción de Chianti Classico. Una opción para pasar la noche sin salir del pueblo es Relais Vignale, instalado en una casa de campo del siglo XVII.
De Montalcino a los pueblos de Val d’Orcia
Desde Radda, la ruta continúa hacia Montalcino, tierra del Brunello. Ahí está Biondi-Santi, cuya historia con este vino se remonta a finales del siglo XIX. Después, el camino sigue hasta la Abadía de Sant’Antimo y termina el día en Bagno Vignoni. Aquí la plaza central cambia por completo la postal. En lugar de una fuente o una iglesia, está ocupada por una gran piscina de aguas termales que brotan a unos 49 °C.
A la mañana siguiente, el recorrido continúa por Pienza, Monticchiello y Castiglione d’Orcia, ya de lleno en Val d’Orcia. La zona forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2004. Ahí aparecen varios de los paisajes que asociamos con Toscana: colinas cultivadas, pueblos elevados y caminos marcados por hileras de cipreses, que acompañan el trayecto entre una parada y otra.

Al terminar el día, la ruta puede extenderse hasta Castiglioncello del Trinoro para dormir en Monteverdi Tuscany. El hotel ocupa distintos edificios del pequeño pueblo medieval y tiene spa, una osteria y una galería de arte.
De San Galgano a Siena, el último tramo de la ruta
El último día deja atrás Val d’Orcia y pone rumbo a Siena, con una parada antes en la Abadía de San Galgano. Construida en el siglo XIII, la iglesia gótica perdió su techo hace siglos y hoy permanece completamente abierta al cielo. Después de varios días entre viñedos y pueblos pequeños, es una última parada en el paisaje rural antes de volver a la ciudad.
La ruta termina en Siena, justo durante los días del Palio de agosto. Ya en la ciudad, el recorrido continúa a pie hasta Piazza del Campo, la gran plaza medieval de su centro histórico y escenario de esta tradición. El 16 de agosto, diez de las 17 contrade —los barrios históricos de Siena— compiten ahí en una carrera de caballos. Los días anteriores se realizan las pruebas, así que la llegada coincide con uno de los momentos de mayor actividad en la plaza.
Después de cuatro días recorriendo Toscana con Alfa Romeo, la comodidad del Tonale tiene sentido especialmente en los tramos largos y las carreteras con curvas. No hace falta correr entre destinos: la ruta permite avanzar con calma y detenerse cuando el paisaje lo pide. El recorrido termina en Siena, cuatro días después de haber salido de Florencia.