La hora azul empieza cuando el rojo pierde fuerza

Nudo con topacio azul Londres cumple 25 años entre tres tamaños de anillo, un collar de siete piedras y dos tonos de azul.

Después del atardecer llega la hora azul, un intervalo breve en el que los tonos cálidos pierden presencia y el cielo parece encenderse desde dentro. Pomellato retoma ese cambio de luz en una selección de piezas Nudo con topacio azul Londres y azul cielo, mientras la colección cumple 25 años.

Pomellato lleva años haciendo del color una parte central de Nudo, y en estas piezas lo lleva por distintas formas y tamaños. El azul Londres aparece solo o combinado con azul cielo, desde anillos de una sola gema hasta un collar y unos pendientes que reúnen varias piedras. La forma sigue siendo reconocible; lo que cambia es el tamaño, la cantidad de gemas y el espacio que ocupa el azul.

Nudo con topacio azul Londres: el color se construye piedra a piedra

En los anillos, Nudo con topacio azul Londres aparece en tres tamaños: Petit, Classic y Maxi, con piedras de aproximadamente 6.5, 9 y 15 quilates. Como cada topacio se talla a mano, el peso puede variar ligeramente de una pieza a otra. Los tres combinan oro rosa y blanco de 18 quilates; la diferencia está principalmente en el tamaño de la gema. Petit presenta la menor, Classic ocupa el punto medio y Maxi lleva la más grande, disponible también con pavé de 58 diamantes en oro blanco.

Azul Londres no indica el origen de la piedra, sino que nombra una de las tonalidades más oscuras del topacio. Como esa intensidad es poco frecuente en la naturaleza, buena parte de las gemas de ese tono se obtiene al tratar piedras incoloras con irradiación y calor. En los anillos aparece por sí sola, mientras que en el collar y los pendientes se combina con azul cielo, para crear un contraste entre un tono más luminoso y otro más profundo.

En 2001, Nudo cambió el solitario blanco

Nudo nació en 2001 a partir de una idea familiar en joyería: una sola piedra como protagonista. Pomellato cambió el diamante blanco por gemas de color y dejó la montura casi fuera de la vista, para que la piedra pareciera suspendida sobre el dedo. De ahí viene su nombre, que en italiano significa “desnudo”. La colección no se limitó a colorear el solitario; cambió la manera de mostrar la gema.

Veinticinco años después, esa piedra deja de estar sola. El collar Nudo reúne siete topacios —cuatro azul Londres y tres azul cielo— acompañados por 335 diamantes. Los cambios de tamaño y tono evitan una secuencia rígida y hacen que el azul se mueva de una gema a otra. La renovación de Nudo presentada en 2025 ya había ampliado sus tamaños y combinaciones. Ahora, el collar y los pendientes llevan ese cambio un paso más allá al reunir varias gemas en una misma pieza.

En los pendientes, la mezcla se ordena en vertical. Cada uno coloca un topacio azul cielo junto a uno azul Londres en la parte superior. Después aparece un círculo de diamantes y, al final, otro topacio azul cielo. En conjunto, el par reúne seis topacios y 72 diamantes.

En Nudo, el azul del atardecer se construye piedra a piedra: cambia con el tamaño de cada topacio y con la forma en que las gemas se combinan entre sí. Veinticinco años después, cada una sigue pareciendo suspendida, pero el color ya no depende de una sola.

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