Con motivo del Año del Caballo de Fuego 2026, Chopard presenta dos nuevas piezas dentro de su colección Ice Cube: un collar y una pulsera. Diseñados sin alterar la arquitectura esencial de la línea —los cubos—, incorporan una franja central de HyCeram® rojo que les da una nueva intensidad visual. Una referencia directa a la energía, el movimiento y la fuerza que se asocian a esta celebración.
Desde su origen, Ice Cube ha tenido a la geometría como inspiración principal. En este caso, las joyas se organizan en tres filas, con dos hileras de cubos pegados en oro rosa de 18 quilates que enmarcan un núcleo rojo. El contraste que se hace entre la textura, el volumen y el color hace que se fusione y se genere una estética bonita y coherente. Ese rojo intenso lo aporta el HyCeram®, un material técnico desarrollado por Chopard compuesto en un 60% por cerámica, que combina resistencia, ligereza y un acabado pulido de alta precisión. Su uso se conecta directamente con la simbología del Caballo que, en el calendario Lunar Chino, representa energía, libertad y movimiento mientras que el elemento fuego amplifica estas cualidades, asociándolas con impulso, determinación y éxito.
Diseño pensado para el uso diario
Su acabado pulido y su alta resistencia a golpes y arañazos refuerzan la funcionalidad de las piezas. En ellas, cada cubo es tallado con herramientas de punta de diamantes, que fueron diseñados por la marca para garantizar su precisión. En el caso del collar, vemos el resultado como un dije suspendido de una cadena fina que puede moverse libremente y captar la luz desde diferentes ángulos. Mientras que, en el caso de la pulsera, la pieza está montada sobre un cordón que da flexibilidad y comodidad a cualquier tamaño de muñeca.