Christian Louboutin entró al universo de las Tabi… ahora sí, ¿podemos hablar de un final feliz? Creemos que sí porque el calzado no había sido tan teatral. Al menos hasta ahora. Y es que, en un encuentro entre la fantasía y la deconstrucción, Christian Louboutin y Maison Margiela revelan su primera colección cápsula, un diálogo entre dos universos que comparten el gusto por la transgresión y la artesanía. Una alianza que no surge de la nada… la complicidad entre John Galliano y Christian Louboutin quedó en evidencia en la colección Artisanal 2024 (psst… si aún no has visto esta joyita, aquí te dejo el link), donde los códigos de ambas casas se entrelazaron con naturalidad.

Martinloula, botas Xrismarteen.
Maison Margiela por Christian Louboutin: Un nuevo giro al clásico Tabi
Margiela tenía la Tabi. Louboutin, la suela roja. ¿El resultado? Un romance digno de obsesión… Si viste la colección Artisanal 2024 de Maison Margiela, recordarás ese momento en el que la Tabi apareció con un aire inesperado, como un presagio. Fue ahí donde comenzó y ahora, como un acto final, la colaboración con Christian Louboutin se materializa en una colección.
La clásica Tabi de Margiela se reinterpreta bajo la mirada curvilínea y sensual de Louboutin. Su puntera partida, esta vez moldeada desde la estructura y no solo desde la superficie, se desliza en una silueta fluida, evocando el escote femenino con una sensualidad casi hipnótica. Como firma indiscutible, la suela roja de Louboutin recorre cada diseño, sellando esta metamorfosis con su toque inconfundible.

Entre los protagonistas de este acto están la Bridiela Una Strass, un diseño en malla con incrustaciones de cristales artesanales que juega con la transparencia y el brillo, y la Loubiella, una sandalia que abraza la curvatura natural del pie con una correa asimétrica. Los materiales son los cómplices de esta historia: cuero charol, malla negra y tonos plateados y rubor que capturan el espíritu de ambas casas. Aquí, el dramatismo de Margiela y la opulencia de Louboutin convergen en una oda a la artesanía y la provocación.
La deconstrucción como lenguaje
Desde una mirada casi quirúrgica, la colaboración Christian Louboutin by Maison Margiela desentraña la esencia del calzado, exponiendo lo que usualmente permanece oculto. Como si cada zapato revelara su esqueleto, la técnica del decortiqué deja a la vista costuras y forros, transformándolos en protagonistas de la narrativa visual. Entre sus piezas más intrigantes está la Martinloula, un stiletto con un tacón faux-cul curvado y cuero drapeado que simula el efecto de un vestido deslizándose sobre la piel. Por otro lado, la Xrismarteen—una bota de caña alta—lleva la deconstrucción al extremo con un acabado que evoca la textura de un papel rasgado. Aquí, Margiela hace lo que mejor sabe: desafiar lo establecido. A través del hackeo, interviene las formas clásicas de Louboutin, desarmándolas para volverlas aún más fascinantes en su crudeza.

Un paso entre lo icónico y lo inesperado
Más allá de la intersección entre dos universos creativos, esta colaboración destaca por su capacidad de desafiar las categorías preestablecidas. La fusión entre Galliano y Louboutin no solo revisita la historia de ambas casas, sino que también la proyecta hacia el futuro, cuestionando los límites entre lo tradicional y lo disruptivo. Desde la reconfiguración de la silueta Tabi hasta la exposición de la estructura interna del calzado, cada pieza es una declaración sobre la moda como un arte en constante evolución. Porque si algo nos han enseñado Maison Margiela y Louboutin, es que la belleza rara vez sigue reglas… pero siempre deja huella.
