En LVMH Watch Week 2026, Bvlgari reafirma su identidad como joyero-relojero con el Tubogas Manchette, una reinterpretación de un modelo de archivo de 1974 que regresa con una lectura clara del presente. Lejos de la nostalgia, esta pieza retoma la contundencia estética de los años setenta, en donde los brazaletes anchos, las geometrías afirmadas y la presencia escultórica están presentes.
El Manchette no se limita a enmarcar el tiempo, sino que lo envuelve en nuestra muñeca gracias a su brazalete de una sola vuelta que integra caja y pulsera en un gesto continuo. Aquí, la idea de reloj joya es estructural. El diseño manda, pero lo hace con precisión técnica y equilibrio visual.
Del archivo a la muñeca
Tubogas apareció por primera vez en Bvlgari a inicios de los años cuarenta, inicialmente con formas serpentinas, y se consolidó en los setenta como uno de los códigos más reconocibles de la marca. El Tubogas Manchette recupera ese legado desde la arquitectura, con una esfera cuadrada integrada en un amplio brazalete de oro amarillo, que mantiene la flexibilidad característica del motivo Tubogas.
La reinterpretación actual introduce un trabajo cromático deliberado. Diamantes y gemas de color —citrinos, rubelitas, peridotos, amatistas, topacios y espesartitas— se distribuyen a lo largo del brazalete, creando una superficie vibrante pero controlada. El resultado no es exuberancia gratuita, sino una lectura sofisticada del color como elemento estructural, muy en sintonía con el lenguaje joyero romano de Bvlgari.
Mecánica pensada para el diseño
Bajo el brillo del oro, el Tubogas Manchette alberga el Lady Solotempo Automatic BVS100, un movimiento mecánico automático de manufactura desarrollado específicamente para relojes de proporciones contenidas. Con solo 19 mm de diámetro y 3,90 mm de grosor, este calibre compacto integra 102 componentes y ofrece una reserva de marcha de 50 horas, una cifra notable para un reloj joya de estas dimensiones.
La masa oscilante decorada con el logotipo de Bvlgari y motivo de rayos de sol refuerza la idea de que la mecánica no es un elemento oculto, sino parte del objeto. El fondo de caja transparente permite apreciar esta arquitectura interna, subrayando el equilibrio entre ingeniería suiza y sensibilidad estética italiana.