Bvlgari inicia 2026 con una evolución medida de uno de sus símbolos más reconocibles. Serpenti Viper amplía el universo de la Maison con una interpretación más angular y depurada de la serpiente, presentada junto a una nueva campaña protagonizada por Anne Hathaway y Priyanka Chopra Jonas. La propuesta no busca ruptura, sino afinación en la forma en que Serpenti dialoga con el presente sin perder la carga simbólica que le ha definido desde mediados del siglo XX. Y es que, desde su debut en 1948, ha sido un eje narrativo constante dentro del lenguaje de Bvlgari representado transformación, continuidad y poder femenino. Ahora en esta evolución de Viper, la herencia se traduce a un diseño más abstracto que cede espacio a la geometría. Las escamas se convierten en módulos rítmicos que recorren el cuerpo con fluidez, ofreciendo una estética más contemporánea y fácil de integrar al día a día.
Una evolución formal del mito Serpenti
Serpenti Viper reduce el ícono a su estructura esencial. La serpiente deja de ser literal para convertirse en una línea continua que se adapta al cuerpo. Este enfoque responde a una sensibilidad actual que privilegia el diseño y la funcionalidad sin renunciar al peso histórico. Así, su identidad permanece aunque su expresión sea más sintética.
La colección se presenta en oro amarillo y oro blanco, dos materiales que construyen lecturas distintas del mismo diseño. El oro amarillo remite al legado romano de Bvlgari y a su tradición joyera más reconocible. El oro blanco, en cambio, enfatiza el carácter gráfico de Viper, reforzado por detalles pavé de diamantes que subrayan los contornos con precisión y control visual.
Diseño, técnica y un momento cultural
Uno de los aciertos de Serpenti Viper es su atención a la ergonomía. Las escamas modulares, ensambladas por los artesanos de la Maison, generan una flexibilidad natural que permite que las piezas se adapten al cuerpo sin rigidez. Collares, pendientes y brazaletes se mueven con quien los lleva, estableciendo una relación más orgánica entre joya y piel. El uso del pavé es estratégico. Aparece en cabezas y extremos, creando puntos de luz que acompañan el movimiento sin dominar la pieza. Esta elección refuerza la versatilidad del diseño y nos permite llevar las joyas solas o en capas y hacer de ellas una extensión de nuestro estilo personal más que como una joya de ocasión.