APENAS EMPIEZA LA VIDA

“Los momentos duros siempre pasan y, al final, lo tenemos todo”, nos dice Ximena Lamadrid sobre el aquí y el ahora. Conversamos con ella sobre el tiempo, el arte y la creatividad; la precisa esencia de las brillantes creaciones de Cartier que la acompañaron durante esta conversación

Ximena Lamadrid lo tiene todo. Amor, suerte, disciplina, sentido de comunidad y talento están en su radar; se nota al instante en la manera cálida y relajada con la que se conduce. Conversa conmigo desde Como la flor, la cafetería que fundó junto a su tío en la colonia Roma Sur de la Ciudad de México. Amante del café, se sumó al proyecto con la intención de aportar un espacio para hacer comunidad, algo que va logrando día a día en medio de la locura que es esta ciudad. “Organizamos noches de poesía, eventos especiales, pop-ups… experiencias para que la gente se vaya integrando; el resultado de este esfuerzo es la creación de una red muy linda”, comenta con orgullo y conocimiento de causa, porque Ximena sabe lo importante que es hacer lazos.

Nacida en Cancún, creció en Dubái, estudió en Nueva York y, aunque ahora construye su vida en la Ciudad de México, no descarta otras latitudes. En ese ir y venir, los lugares y las personas que ha conocido se han vuelto parte de su multifacética identidad artística. Frente a la cámara la hemos visto en películas como On the Rocks (2020) —donde trabajó con Sofia Coppola— y Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades (2022) donde la dirigió Alejandro González Iñárritu; protagonizó la serie de Netflix ¿Quién mató a Sara? (2021) y participó en la segunda temporada de Bandidos (2025). Pero también trabaja tras la lente. En el cortometraje Marea (2024), Ximena codirigió, escribió y actuó junto a su hermano Julián Lamadrid para narrar los retos de la maternidad temprana a partir de la historia de su propia madre. Sobre esto, la amplitud de sus ideas creativas, su primer protagónico en cine y la magia transformadora de las joyas y los relojes de Cartier, nos habla en esta entrevista.

TDRW: Eres una artista multifacética y muy poco predecible, ¿en qué estás trabajando ahora mismo?

El año pasado filmé tres películas que ahora están en su debido proceso. Estoy trabajando un par de proyectos personales con mi hermano, una serie y una película, y eso me tiene muy emocionada. También, en el Festival de Cine de Morelia se estrenará Petardos & Magnolias (Dir. Sandra Concepción Reynoso, 2026), película que protagonizo con Juan Daniel García Treviño y que se estrenará en cines en noviembre. ¡Es mi primer protagónico! Eso me tiene muy emocionada. He hecho algunos papeles fuertes, pero este fue diferente desde los llamados, los ensayos; la verdad es algo que me emociona muchísimo.

TDRW: ¿Qué cosas has aprendido de tu paso por el mundo que te ha ayudado a construir tu carrera como actriz?

De Nueva York, que fue donde estudié actuación, me quedo con dos cosas fundamentales: en primer lugar, la experiencia de vivir ahí y, en segundo, todo lo que me dieron la NYU Tisch School of the Arts y el Atlantic Acting School, que fue el estudio al que asistí. Mis primeros dos años en NYU fueron de mucho trabajo de teatro y ahí aprendí lo que más valoro en mi carrera: disciplina. Si quieres lograr algo, no hay de otra, tienes que entrenar, tener horarios, respetarlos y avanzar. Hay una frase en inglés que lo resume bien: “Show up for yourself”. Crecí en Dubái, así que mudarme a Nueva York fue un choque cultural fuerte. Pasé de un lugar con rutinas muy específicas a otro que es imparable. En Nueva York tienes que hacerte de una piel muy dura, analizar bien qué quieres y vivir con ruido, interno y externo, siempre. Pero esa es su magia. Es una ciudad que te hace perder el miedo, que te empuja a aprender, a tener disciplina y crecer. Además, siempre hay arte y todo el tiempo aprendes cosas nuevas; vas al teatro, conoces gente del mundo del cine, platicas y, poco a poco, vas haciéndote de una comunidad.

«SOLO EXISTE EL PRESENTE Y LO QUE DEBEMOS HACER ES VIVIRLO LO MEJOR QUE PODAMOS»

TDRW: Has trabajado con grandes personajes de la industria, ¿qué has aprendido de ellos?

En Nueva York empecé a trabajar en cortometrajes y cosas chiquitas, pero cuando me mudé a México, a los 22 años, empecé a hacer castings para proyectos más grandes. Fue así como, luego de mucho esfuerzo (y quizá suerte), tuve la oportunidad de hacer una película con Sofia Coppola. Me emocioné muchísimo. Fue una escena corta, pero una oportunidad increíble porque trabajé con Bill Murray, Rashida Jones y Jessica Henwick. Unas semanas después hice No abras la puerta (2022), una cinta independiente de terror dirigida por Humberto Hinojosa en la que actué junto a Iñaki Godoy. Humberto fue un director generoso y paciente, y me ayudó a explorar lo que significa vivir en México porque yo acababa de llegar y todavía no hablaba español perfecto. Luego llegó ¿Quién mató a Sara? que, felizmente, fue un hit. Fue un papel muy particular porque, aunque Sara no estaba todo el tiempo en pantalla, me exigió mucho cuidado, empatía y detalle por su contexto. Ahí entendí lo increíble que había sido mudarme a México y conocer el cine que se hace aquí, en especial el independiente, que es el que más me gusta. Después de todo esto he ido escogiendo mis proyectos. Estuve en la serie Bandidos, donde aprendí mucho de Ester Expósito, quien es una actriz muy generosa y que, aunque está súper enfocada en su carrera, también se divierte. Recuerdo que cuando la vi, pensé “wow su talento, qué increíble ser una artista con tanta versatilidad”. Y con Iñárritu, con quien trabajé en Bardo, aprendí mucho sobre dirección y producción.

TDRW: ¿Cómo fue tu experiencia delante y detrás de cámara en Marea, el cortometraje que hiciste con tu hermano?

Después del estreno de Bardo hicimos un tour de prensa muy largo, esperando que llegara a los Óscar, donde al final solo la nominaron a Mejor Fotografía. En ese momento pensé “ok, el camino con esta película ya terminó, al menos para mí”. Eso me liberó un poco de tiempo y energía, lo que me inspiró a escribir. Fui a Cancún, que es el lugar donde nací, y eso me motivó a escribir Marea, que es una historia inspirada en las vivencias de mi mamá cuando estaba embarazada, esperándome a mí. Era 2023 y, además de escribir, tomé cursos de producción y luego reescribí el cortometraje junto a mi hermano. Lo filmamos y codirigimos a finales de ese año y fue una experiencia increíble, en especial por haber trabajado con él. Habíamos hecho algunas cosas pequeñas en Nueva York, pero esto fue más profesional. Lo estrenamos en el Festival de Cine de Morelia en 2024 y eso me dejó muchas lecciones y ganas de seguir experimentando. De hecho, acabamos de hacer otro corto que está disponible en YouTube. Se llama Ultrasound y es una prueba del concepto de una serie que estamos desarrollando mi hermano, su esposa y yo, ya que también tenemos una productora.

TDRW: ¿Cuáles son los temas que, como artista, te gustaría mostrar al mundo?

La respuesta es una idea que ha ido evolucionando. Hace un año te hubiera dicho que lo que más me interesa son los hechos reales o los dramas con los que todo mundo puede relacionarse. Por ejemplo, pienso en las historias de Andrea Arnold (Fish Tank, Big Little Lies), que tienen personajes con los que de verdad puedes identificarte, y que presentan historias muy genuinas y honestas. Sin embargo, ahora he profundizado en otros extremos que son muy divertidos. Porque a veces solo quieres ver algo para reírte, asustarte, o para “sentir más” mientras eres testigo de historias que no sucederían en la vida real. Fantasía, thriller psicológico… Hay algo divertido en darle oportunidad a proyectos así de diferentes. Ahora mismo estoy en esa etapa de experimentación.

“NO SOLO SOY ACTRIZ, NO SOLO ESCRIBO, NO SOLO PRODUZCO O DIRIJO: QUIERO HACER TODO, QUIERO PROBAR TODO Y APENAS EMPIEZA LA VIDA”

TDRW: Tienes un vínculo muy fuerte con la moda. ¿Qué aprendizajes creativos y artísticos te ha dejado el conectarte con este mundo?

Mi sentido de la moda empezó a desarrollarse cuando se estrenó Bardo y comenzó el tour de prensa. Trabajé con una stylist que se llama Emma Jade Morrison, súper talentosa y con quien conecté al instante. Recuerdo en particular un día en Londres y un evento en el museo LACMA de Los Ángeles; me mostró mil opciones para vestirme con marcas increíbles. Ahí comenzó una etapa de exploración muy enriquecedora para mí. Antes de eso me vestía de un modo más relajado, pero cuando empecé a ponerle atención a la moda, llegué a ideas más profundas como darle importancia a la sustentabilidad. Ese es un tema muy importante en la moda. También empecé a consumir más moda hecha en México. Ha sido un proceso hermoso ver cómo puedo transformarme para ir a una alfombra roja y en general en la vida. Por cierto, combinando la moda con el cine, este año estoy haciendo la curaduría de una parte artística del Festival Internacional de Cine y Creatividad de Los Cabos (del 9 al 13 de diciembre) y vamos a estrenar en Latinoamérica un cortometraje protagonizado por Martina Ferragamo, la nieta de Salvatore. Y es que además de conocer las prendas y los accesorios, es hermoso crear comunidad con los muchos talentos del mundo de la moda.

TDRW: Vemos que también te gustan las joyas y los relojes, ¿cómo es tu vínculo con ellos?

¡También ha sido algo fascinante! En los últimos años, Cartier es una marca que ha acompañado mi camino. Es interesante lo mucho que puede realzar tu atuendo el hecho de usar una joya. Te la pones e inmediatamente te eleva y potencia tu personalidad. Me encanta todo lo que hace Cartier, su visión y la manera en que incorpora diversos elementos a su inspiración. En la producción de estas fotos me puse un collar, unos aretes, un reloj, y con todo pensaba “¡necesito tener esto en mi vida!”.

«COMO CUALQUIER FORMA DE ARTE, LAS JOYAS Y LOS RELOJES SON ALGO QUE TRASCIENDE Y PERMANECE»

TDRW: Además, son objetos que contienen historias y que trascienden el tiempo.

Eso también me gusta. Hay piezas que son invaluables por lo que depositamos en ellas. Por ejemplo, tengo un anillo que me regaló mi tía y que perteneció a mi bisabuela. Siento que me protege de alguna forma, que tengo la energía de mi bisabuela cerca. Lo considero un regalo de protección, amor y éxito. Como cualquier forma de arte, las joyas y los relojes son algo que trasciende y permanece.

TDRW: ¿Qué te gustaría que fuera tu legado?

¡Mil cosas! (risas). Tengo un ego que quiere explorar muchísimo. Quiero hacer películas —mías, con mi hermano, con más personas—. También quiero escribir, ¡lo hago muchísimo! Ahora estoy trabajando en un EP de dos canciones que saldrá en noviembre y, el próximo año, lanzaré mi primer álbum. Las letras de esas canciones hablan de cómo te puedes identificar con el dolor de alguien, o con sus momentos de estrés, emoción, felicidad… Y todo eso es lo que quiero dejar en el mundo a través de la música, la poesía y el cine.

TDRW: ¿Qué cosas en tu vida te hacen pensar que estás aprovechando tu tiempo al máximo?

Acabo de cumplir 30 años y me ha llegado mucha calma. Una tranquilidad que no sentí a mis 20. Antes pensaba “a los 30 ya tengo que haber ganado el Óscar y viajado por todo el mundo con mis películas”. He reflexionado sobre eso y claro que hay gente que en cinco años ya lo hizo todo, pero ahora sé que no se trata de prisa ni velocidad. El mundo y la vida te van preparando para cada momento. Quizá alguna vez tuve un año en el que no estrené una película, pero aproveché el tiempo para hacer otras cosas y vivir plenamente. Ahora estoy disfrutando, más que los resultados, los procesos; y le agradezco mucho a mi carrera el hecho de darme todo poco a poco. Eso me ha permitido explorar diferentes formas de arte y conocerme a mí misma a través de esas experiencias. No solo soy actriz, no solo escribo, no solo produzco o dirijo: yo quiero hacer todo, quiero probar todo, y apenas empieza la vida.

TDRW: ¿Hay algún sueño que te falte por cumplir?

Por el momento me veo haciendo cine y desarrollando proyectos. Estoy en un momento en el que quiero contar historias con mi hermano, por medio de la productora que tenemos. Mi meta es hacer películas con la comunidad que me rodea aquí en México, con las personas que conozco en Nueva York… Poder estrenarlas y compartirlas con el mundo.

TDRW: Y en dirección al pasado, ¿hay algo que te gustaría decirle a una joven Ximena?

Disfruta y agradece cada momento. Los momentos duros siempre pasan y, al final, lo tenemos todo: suerte, fortuna y amor en nuestra vida. Solo existe el presente y lo que debemos hacer es vivirlo lo mejor que podamos. ∞

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