Fernanda Castillo marcó su regreso al ojo público durante el evento “Qué Sigue” de Netflix, donde se anunciaron las próximas novedades de la plataforma. Para esta ocasión, la actriz eligió joyería de Bvlgari, apostando por piezas de la colección Tubogas, una de las líneas más reconocibles y duraderas. Más allá del anuncio de La Ley de Alicia, su presencia volvió a colocar a Tubogas en el centro de la conversación.
Tubogas: una técnica que se volvió lenguaje
Desde finales de los años cuarenta, la técnica Tubogas forma parte del ADN de Bvlgari. Su construcción, sin soldadura, permite una estructura flexible y envolvente, inspirada en las tuberías industriales de la era del gas a presión. Se compone de dos tiras de oro que se enrollan con precisión para crear una forma orgánica, pensada para adaptarse con naturalidad al cuerpo. Tubogas mantiene una fuerte raíz artesanal y, al mismo tiempo, propone una visión disruptiva que se traduce en joyería atemporal.
La pulsera Tubogas: fuerza contenida
Entre las piezas que lleva Fernanda destaca una pulsera Tubogas en oro amarillo de 18 quilates con tachuelas de pavé de diamantes. Este lenguaje se repite a lo largo de la colección, el brillo del pavé dialoga con la estructura robusta del oro, creando un equilibrio entre fuerza y sofisticación. Una joya que funciona tanto con un vestido de noche como integrada a un look más casual.
Tubogas confirma algo clave en el lujo actual: que las piezas con historia y dominio técnico no necesitan reinventarse, solo reaparecer en el momento correcto. Bvlgari vuelve a poner en foco un diseño que resiste el tiempo y se adapta a nuevas narrativas culturales, esta vez de la mano del entretenimiento y una figura como Fernanda Castillo.