Tiffany & Co. amplía su colección Eternity con Eternity Baguette, un reloj que toma como punto de partida los códigos más reconocibles de la casa. Desde hace décadas, asociada a sus anillos de compromiso y a la icónica Tiffany Blue Box, la firma traslada esa herencia joyera a la relojería. Así, el foco se coloca en el engaste, el color y una relación más emocional con la pieza.
Eternity Baguette introduce por primera vez un bisel de piedras talla baguette. De este modo, el gesto funciona como una referencia directa y bien medida al anillo Eternity, uno de los símbolos más claros del universo Tiffany. El modelo se presenta en dos versiones, Diamond y Blue Gradient. En ambos casos, la idea es la misma: dejar que la gema marque el ritmo visual del reloj. Aquí, el bisel no actúa como un marco decorativo. Por el contrario, se convierte en una línea continua que envuelve la carátula y define la personalidad de la pieza.
De la herencia joyera al reloj contemporáneo
La colección Eternity by Tiffany toma inspiración de anuncios de los años sesenta. En ese momento, la casa exploraba distintas tallas de diamantes en anillos de compromiso. Esa lógica, trasladada a la relojería, se refleja en una carátula donde cada hora está marcada por una talla diferente. Así, conviven el brillante redondo, la marquesa, el Asscher o el Tiffany True®.
A las doce, un diamante en forma de corazón introduce otra capa de lectura. Por eso, el tiempo, al menos aquí, no se concibe de forma estrictamente mecánica. El trabajo artesanal es central. En concreto, cada engaste se talla a mano y cada piedra se coloca de forma individual. De ahí que este reloj dialogue directamente con la tradición gemológica que Tiffany ha construido desde finales del siglo XIX.
Color, luz y mecánica
La versión Blue Gradient combina una carátula azul marino satinada con un bisel de 36 piedras talla baguette. Además, zafiros, topacios y esmeraldas suman más de cinco quilates. El resultado, en consecuencia, es un degradado sutil, casi fluido. Eternity Baguette Diamond propone otra lectura. En cambio, el bisel de diamantes baguette se une a una carátula con engaste tipo snow. Aquí, las aguamarinas marcan las horas en doce tallas distintas.
Más allá del lenguaje joyero, hay un cambio relevante. Por primera vez, un modelo Eternity no limitado incorpora un movimiento mecánico suizo de carga automática. Al mismo tiempo, ofrece una reserva de marcha de 38 horas. La corona, engastada con un diamante solitario de 0.47 quilates, retoma el diseño de seis garras del Tiffany® Setting. Finalmente, la correa de piel de aligátor azul y la hebilla “T” cierran un conjunto coherente.